Amoladoras angulares

Amoladoras de 115 y 125 mm con cable y a batería para cortar metal, rebarbar y desbastar: potencia, rpm, seguridad y discos.

La amoladora es la herramienta más peligrosa del taller doméstico: gira a más de 10.000 rpm y lanza chispas y fragmentos. Por eso lo primero no es la potencia, sino la protección del disco, el mango lateral y el freno o la protección contra rearranque.

El tamaño del disco decide el trabajo: 115 mm para cortes y desbastes ligeros con una mano, 125 mm para más profundidad de corte y discos más gruesos. Con batería ganas libertad y pierdes potencia sostenida; con cable tienes más par y no dependes de la carga.

Elige el disco para cada tarea: corte fino para metal, desbaste para rebarbar, diamante para obra. Un disco de corte montado en una amoladora de velocidad inadecuada puede romperse: revisa siempre las rpm máximas del disco frente a las de la máquina.

Preguntas frecuentes

La de 115 mm es más ligera y barata, y cubre la mayoría de cortes domésticos. La de 125 mm corta más profundo y admite discos más gruesos, pero pesa y requiere más potencia.