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Amoladora: para qué sirve, qué disco usar para cortar, lijar o pulir y en qué se diferencia de una radial, un esmeril o una pulidora (2026)

Cada disco cambia lo que puede hacer una amoladora. Te explicamos los usos reales, el disco correcto para cada material y las diferencias con radial, esmeril y pulidora.

Amoladora: para qué sirve, qué disco usar para cortar, lijar o pulir y en qué se diferencia de una radial, un esmeril o una pulidora (2026)
  • Guía de herramientas
  • Última actualización: noviembre de 2026
  • 6 min de lectura
Índice de contenidos
  1. 1Para qué sirve, según el disco
  2. 2Lijar, cortar y pulir: qué cambia
  3. 3Amoladora o radial, esmeril, pulidora y rebarbadora
  4. 4Tamaño: 115 o 125 mm
  5. 5Qué mirar antes de comprar

La amoladora angular es la herramienta más versátil del taller y también la más peligrosa. Con el disco adecuado corta hierro, piedra o cerámica; con otro, lija o pule. La clave no está en la máquina, sino en la combinación de disco, revoluciones y técnica.

Para qué sirve, según el disco

DiscoMaterialTarea
Corte fino de metalHierro, acero, inoxCortar varilla, perfil, tubo, chapa
DesbasteAceroRebarbar soldadura, alisar bordes
DiamanteHormigón, ladrillo, tejaCortar obra, rozas, baldosa
Lija de fibraMadera, metalLijar superficies planas y eliminar pintura
Láminas de cepilloMadera, metalPulir y matizar

Un mismo disco no sirve para todo: el de corte de metal se rompe si se usa para desbastar lateralmente, y el de desbaste deja acabados gruesos. Cambiar de disco lleva menos tiempo que reparar una pieza mal cortada.

Lijar, cortar y pulir: qué cambia

Para cortar, el disco debe ser fino y la máquina girar por encima de las rpm indicadas en la etiqueta del disco. Para lijar se usan discos de fibra o de láminas; la velocidad se controla con el gatillo y, si la máquina tiene regulador, se baja para no quemar la madera. Para pulir, se monta cepillo o disco de pulir con pasta abrasiva y se trabaja a baja velocidad.

La amoladora no es una lijadora orbital: deja marcas circulares y no sustituye a una lijadora de acabado. Para superficies grandes y planas, usa lijadora; para rincones y cortes, amoladora.

Seguridad que no se negocia

Protector de disco puesto, mango lateral montado y gafas. Un disco de corte que se rompe a 11.000 rpm lanza fragmentos a mucha velocidad.

Amoladora o radial, esmeril, pulidora y rebarbadora

  • Radial: en España se usa como sinónimo de amoladora angular. Si el anuncio dice radial de 115 mm, es una amoladora.
  • Esmeril: suele referirse a la amoladora de banco, con dos muelas fijas. No compite con la angular: sirve para afilar y desbarbar piezas pequeñas que puedes sostener con las manos.
  • Pulidora: gira más lento y está pensada para pulir pintura o metal con discos blandos. Una amoladora a 11.000 rpm quema la pintura antes de pulirla.
  • Rebarbadora: nombre que se da a la amoladora cuando se usa para desbarbar. Es la misma máquina.

Tamaño: 115 o 125 mm

115 mm es el tamaño más común y ligero; sirve para cortes y desbastes con una mano. 125 mm da más profundidad de corte y admite discos más gruesos, a cambio de peso. Para cortar perfil de acero en obra, 125 mm resulta más práctico; para trabajos puntuales en casa, 115 mm sobra.

Qué mirar antes de comprar

  1. Rpm y potencia: para discos de 125 mm, no bajes de 800-900 W con cable; en batería, mira el par y el consumo.
  2. Protector y empuñadura: que el resguardo se ajuste sin herramientas y el mango lateral sea cómodo.
  3. Freno y rearranque: si cortas metal a menudo, el freno de disco ahorra tiempo y mejora la seguridad.
  4. Regulador de velocidad: imprescindible si vas a lijar o pulir, no solo cortar.
  5. Accesorios: discos, llave de cambio y maletín. Un disco de calidad cuesta poco y marca la diferencia.