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Un taladro percutor es un taladro al que se le añade un golpe pequeño y rápido mientras gira. Ese golpe es lo que le permite entrar en ladrillo, bloque y hormigón ligero sin quemar la broca. Saber dónde está su límite evita comprar dos veces: primero una máquina que no puede y después la que sí.
Para qué sirve de verdad
- Ladrillo y bloque cerámico: es su terreno. Con broca de widia y percusión entra sin esfuerzo.
- Hormigón ligero y mortero: funciona si el agujero es pequeño (6-8 mm) y la máquina tiene potencia suficiente.
- Madera y metal: se usa sin percusión, como un taladro normal, con broca adecuada.
- Atornillar: con embrague y velocidad baja, aunque para volumen alto hay herramientas mejores.
Pared, piedra y concreto: qué esperar
En una pared de ladrillo, un percutor de 18 V con broca de 6 mm hace el agujero en segundos. En hormigón de verdad, la diferencia entre un percutor y un martillo perforador SDS es enorme: el percutor golpea con un mecanismo de leva y el martillo SDS golpea con un pistón neumático, con mucha más energía por golpe.
Como referencia práctica: un percutor doméstico mueve del orden de 1 a 2 julios por golpe; un martillo SDS con cable puede pasar de 2,5 a 8 julios. Por eso el percutor sirve para colgar un cuadro en ladrillo y el SDS para taladrar hormigón armado o abrir un agujero para un taco químico.
Es señal de que estás taladrando un material que la máquina no puede con la percusión que tiene. Baja la velocidad, comprueba la broca y, si es hormigón, cambia a un martillo SDS.
Taladro percutor o martillo perforador
El martillo perforador (SDS-Plus o SDS-Max) tiene un encastre que permite brocas con ranuras: la máquina transmite el golpe directamente a la broca, sin portabrocas de mandíbula. Gana en energía, en velocidad en hormigón y en durabilidad del mecanismo.
El percutor gana en versatilidad: portabrocas de 13 mm, sirve para madera, metal y atornillar, y en versión de batería se lleva a cualquier sitio. Si el 90 % de tu trabajo es taladrar hormigón, el SDS es la compra correcta aunque tengas que comprar aparte un taladro para madera.
Percutor, rotomartillo y taladro normal
Un rotomartillo es, en la práctica, un martillo perforador con encastre SDS: golpea más fuerte y está pensado para obra. El nombre se usa de forma ambigua en las tiendas, así que mira siempre el encastre y la energía de impacto, no la etiqueta.
Un taladro normal gira sin golpear. En ladrillo hueco y con broca adecuada puede entrar, pero en ladrillo macizo o hormigón se queda y calienta. Para madera y metal es más preciso que un percutor barato, cuyo portabrocas suele tener más holgura.
Qué mirar antes de comprar
- Energía de impacto (julios) si es SDS, o potencia en vatios y percusión en bpm si es percutor.
- Portabrocas: 13 mm sin llave es cómodo; si es SDS, mira que el encastre no tenga holgura.
- Dos velocidades mecánicas: cambian mucho el control al atornillar y al taladrar metal.
- Peso: por encima de 2 kg, trabajar en vertical cansa; en batería, cuenta también la batería.
- Empuñadura y mango lateral: un percutor potente sin mango secundario es incómodo y menos seguro.
Para uso doméstico, un percutor de 18 V con dos baterías cubre casi todo. Para reforma con hormigón, un SDS con cable de 800-1000 W y 2,5-3 julios es el punto de partida razonable.
